Salud y bienestar

Moho en las paredes, aléjalo de ti y de su bebé

Muchos sufren con la aparición de moho en las paredes durante las épocas más húmedas del año. Junto con ellos vienen las alergias. ¿Qué hacer?
26 de febrero de 2021
Dedo mostrando la puerta con moho

En las épocas más húmedas del año, es habitual observar una humedad relativa superior al 80%. Un ambiente húmedo ofrece las condiciones ideales para la aparición de moho en nuestros hogares. Entendamos cuáles son los riesgos para la salud y qué podemos hacer para evitarlos.

¿Qué son el moho y los hongos?

Moho o mildiu son nombres comunes dados a algunos tipos de hongos filamentosos. Pueden considerarse "parientes" cercanos de los hongos, ya que ambos están clasificados como organismos del reino Fungi, aunque no tienen las mismas características. Los mohos y los hongos son microorganismos que sobreviven en la descomposición de la materia orgánica.

Pueden crecer en los alimentos (como el pan y la fruta), en el cuero, en la madera, en el papel y en varios otros materiales. Sus colonias pueden ser de diferentes colores: negro, blanco, naranja, verde y morado son los más comunes.

¿Cómo se forman?

Los hongos se multiplican dispersando sus células reproductoras por el aire, llamadas esporas. Se trata de partículas microscópicas de unos 100 nanómetros (mil veces más pequeñas que la anchura de un cabello). Estas partículas son fácilmente transportadas por el viento y se propagan a grandes distancias. Ciertamente, todo el aire presente en nuestras viviendas contiene alguna cantidad de esporas, que siempre están esperando las condiciones ideales para reproducirse.

En general, las esporas del moho necesitan 3 elementos para crecer y reproducirse:

Materia orgánica

Lo ideal es mantener la casa siempre limpia, por supuesto. Sin embargo, aunque las casas estén muy limpias, es imposible eliminar toda la materia orgánica microscópica (partículas de celulosa, restos de células muertas y otros microorganismos). Estos siempre estarán al alcance del moho.

Oxígeno

El oxígeno es otro elemento que no podemos controlar. Al fin y al cabo, también lo necesitamos para sobrevivir. El aire que respiramos contiene un 21% de oxígeno.

Calor

Los mohos y los hongos tienen un crecimiento acelerado en ambientes con temperaturas superiores a los 20ºC. En este punto, tampoco hay nada que hacer, porque la temperatura interna de una casa suele oscilar entre 21 y 25ºC.

Agua

Los hongos necesitan agua para sobrevivir. Los ambientes muy húmedos son ideales para la aparición de moho en paredes y armarios. La humedad es el único elemento sobre el que podemos tener cierto control.

¿Qué riesgos existen?

El principal riesgo que existe en un ambiente con presencia de moho en las paredes, es la alta concentración de esporas en el ambiente.

En pequeñas cantidades, nuestros pulmones son perfectamente capaces de defenderse de las esporas y eliminar cualquier riesgo de infección.

Sin embargo, cuando la concentración de esporas es demasiado alta, algunas personas más sensibles a las alergias o cuya inmunidad es más frágil, como los bebés, se vuelven susceptibles de sufrir enfermedades e infecciones respiratorias relacionadas con los hongos.

¿Son todos los hongos malos?

No. Algunos hongos se utilizan incluso en la fabricación de medicamentos (la penicilina, por ejemplo, se extrae de un tipo de hongo) y también son muy utilizados por la industria alimentaria en la fermentación del queso, la cerveza y el vino, entre otros usos.

¿Qué hacer?

Aunque es imposible eliminar por completo la presencia de hongos y sus esporas del aire que respiramos, con unos sencillos consejos es posible reducir los riesgos asociados a su presencia y evitar que se reproduzcan en nuestros hogares:

Airee el entorno

La humedad se acumula fácilmente en ambientes cerrados. Nuestra respiración emite vapor de agua y esto hace que la humedad de la habitación aumente. Una habitación donde se duerme con las ventanas cerradas puede superar fácilmente el 90% de humedad relativa durante la noche. Siempre que sea posible, abre las ventanas por la mañana y deja que la ventilación natural intercambie el aire y reduzca la humedad. En los días de invierno dejar las ventanas abiertas puede ser un reto, pero desgraciadamente es necesario.

Deje la luz del sol entrar

La luz del sol contiene rayos ultravioletas que son capaces de eliminar las esporas del aire. Por lo tanto, un entorno que reciba luz natural siempre reducirá la cantidad de esporas en el aire.

Productos que eliminan el moho y los hongos

Algunos productos disponibles en el mercado también pueden ayudar a controlar el moho. En las casas de bricolaje, hay algunas pinturas antifúngicas que se pueden utilizar. En las viviendas de planta baja, el problema de la humedad puede ser un poco más grave, las pinturas pueden ser una solución necesaria, aunque no definitiva, ya que cuando muchos edificios cuando se construyeron, no se hizo la impermeabilización del hormigón por el resto de la construcción, por lo que las paredes acaban actuando como grandes esponjas de humedad del suelo.

Paso (limpiador de moho) e HG (limpiador de moho)
Paso (limpiador de moho) e HG (limpiador de moho)

Además, productos como Paso (limpiador de moho) y HG (limpiador de moho), de venta en mercados y tiendas de bricolaje como Mercadona y Leroy Merlin, son tus mejores amigos en esos momentos. Teniendo lejía en su composición, pueden utilizarse para eliminar esas manchas que se quedan en el techo del baño, en las paredes del dormitorio, etc.

Utilice un deshumidificador

La humedad ideal recomendada para las viviendas está entre el 40 y el 60%. La reproducción del moho se acelera en ambientes con una humedad relativa superior al 70%. En España, sobre todo en la región costera, la humedad relativa suele superar este valor, pudiendo llegar al 90%, como se puede ver en la siguiente foto.

Foto del valor de humedad en Figo
Foto del valor de humedad en Figo
Fonte:Google

En este caso, el simple hecho de ventilar la habitación no solucionará, porque la humedad del aire exterior estará muy por encima del límite recomendado para evitar la aparición de moho. Para reducir la humedad en este caso, puedes utilizar un deshumidificador de habitaciones. El deshumidificador actuará eliminando la humedad del aire, transformando el vapor presente en el aire en gotas de agua. Dependiendo del nivel de humedad del aire, el deshumidificador puede dejarse encendido durante algunas horas, o incluso todo el día.

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